Os invejosos

Domingo à tarde. O futebol regressa a Alvalade. O Sporting dá uma patada nos fantasmas e Fredy Montero assinala um hat-trick.
Passadas duas horas, Jorge «Limpinho, Limpinho» Jesus choraminga a não marcação de um penalti. Passa mais uma hora e Pinto da Costa, em plena tribuna do Bonfim, pede, aos gritos, que chamem a polícia!
A sede de protagonismo desta gente não tem limites…

O futebol clube das putas, também é isto

Uma aldeia, onde impera a corrupção, o putedo e as agressões abençoadas pelo rei bufas. São infinitamente pequenos, por mais que ganhem. E disso não passarão.

Varios miembros de la Peña Dani Abalo fueron agredidos a la salida del estadio. «Por la mañana ya nos recibieron con escupitajos, pero en ese momento -les retuvieron una hora dentro del estadio tras la conclusión- ya íbamos confiados. Notamos que nos perseguían, apuramos y nos arrinconaron. Empezaron a patadas y puñetazos», relata David Abalo, que iba con cuatro amigos. Les robaron camisetas y bufandas. «Escapamos como pudimos. Fue un buen susto», describe. Dos necesitaron asistencia médica.
[…] Las bufandas y camisetas que a unos les sustrajeron, otros se las quitaron antes. «Hubo quien compró ropa para pasar desapercibido. La tensión vivida no era normal. Quién más y quién menos estaba muy asustado», explica David Penela, que abandonó O Dragão en el minuto 80 «para evitar males mayores».
[…] Tampoco Marta Saiz esperó al final. «No disfrutamos del partido, ya era lo de menos. Queríamos salir de allí cuanto antes», dice sobre la que considera «la peor experiencia» de su vida en un campo de fútbol. Los problemas habían empezado ya al mediodía. «Los reventas nos amenazaron y no nos dejaban acceder a las taquillas», recuerda. Luego se refugiaron en un centro comercial. «Te mataban con la mirada. Nos sentíamos vigilados y vimos gente con labios rotos. Fue horroroso», lamenta.
[…] Dentro del estadio, los insultos fueron una constante. Lamentan también que no se respetara el minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente de tren de Santiago. «Fue todo una salvajada. Había gente con guantes de boxeo. Una batalla campal», dice Amador, de la Peña Jorge Otero. Él iba con sus hijos: «Si estoy solo y tengo que chupar dos bofetadas me preocupa menos, pero con los niños…», subraya. «Fue peor que un derbi en Coruña».

 
Toda a vergonha pode ser lida aqui.

O meu sincero obrigado a um tal de Adelino Caldeira

Caro Adelino Caldeira,
venho por este meio agradecer-lhe, da forma mais sincera possível, o facto de ter-se recusado a cumprimentar o presidente do Sporting Clube de Portugal, Bruno de Carvalho, antes do início da final da Taça, em andebol. A sua atitude não só confirma o género de pessoa com que lidamos, como mostra que a frase «no Sporting não somos muito dados a fruta, mas também não somos bananas» se enterrou na cabeça da direcção azul e branca como uma carapuça feita à medida. Melhor, ainda, é dar-nos a possibilidade de não ter que continuar a sujar as nossas mãos nas vossas e de não ter que partilhar tribunas com corruptos peidorrentos.

 p.s. – creio que o episódio explica o porquê do discurso inflamado e dos recados deixados por Bruno de Carvalho, no final.

Gosto de acordar assim!

boladia30

jogodia30

Não sei do que gosto mais, se da sensação de estar a empurrar o Bufas da tribuna de Alvalade, se da insistência no nome de um defesa central que me faria ter saudades do Carlos Jorge.